Jueves May 24

Hijos felices y obedientes

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!Es posible tener hijos Felices y Obedientes!.



Cuando el barro está recién mojado y suave en manos de un alfarero es fácil de manejar, e incluso puede cometer muchos errores. Siempre y cuando añada agua y use mano firme, puede moldear ese barro como él quiera. Los niños pequeños son barro mojado, y sus padres son los alfareros que Dios puso a cargo para moldearlos. El agua simboliza tu amistad, mientras que tu mano firme simboliza tu liderazgo. Y estos son los dos cimientos en los que reposa la crianza de un niño: liderazgo y amistad.

Por liderazgo me refiero al respeto que puedes crear por medio de ejercer disciplina y control externo a base de consecuencias. Tú eres su ley y estableces sus límites. Un niño puede aprender dominio propio por temor a las consecuencias de sus acciones. Este cimiento es importantísimo particularmente a temprana edad de los hijos, pues es cuando están formando su percepción de la autoridad y la actitud que tendrán ante ella el resto de sus vidas.

El agua simboliza tu amistad, mientras que tu mano firme simboliza tu liderazgo. Y estos son los dos cimientos en los que reposa la crianza de un niño: liderazgo y amistad. Por amistad me refiero al afecto que es posible cultivar en el corazón de tu hijo a través de influencia y persuasión. Con tu ejemplo puedes motivar en tus hijos un deseo de ejercer dominio propio y obedecerte porque quieren agradarte y no por temor a un castigo. Puedes controlar y micro-manejar (el comportamiento externo) de un niño pequeño, pero llegará el día en que esto será contraproducente para alcanzar tu meta final: preparar a tus hijos para enfrentar la vida exitosamente como adultos. El ganarte su amistad es un cimiento crucial, especialmente cuando los hijos empiezan a entrar a la pubertad y adolescencia.

Hace un par de generaciones, el énfasis principal en la educación de un niño consistía en el liderazgo. La meta era llevar la batuta sin importar el precio, muchas veces en extremo y abusando del hijo. Esto puede dar por resultado obediencia externa temporal, pero causará rebelión segura a la larga. Hoy en día, nuestra cultura se encuentra al otro lado del péndulo, donde los padres les dan a sus hijos todo tipo de libertades sin proveer límites ni liderazgo. Esto creará un niño egocéntrico, insatisfecho y esclavo a la adicción de su constante auto-gratificación.

Ambos extremos marcan al hijo de por vida. La clave es un continuo equilibrio: ser el líder y el amigo de tu hijo. ¡Tú puedes tener hijos obedientes si aprendes a ser su líder! ¡Tú puedes tener hijos felices que buscan agradarte si aprendes a ser su amigo! Quizás pienses al leer estas líneas: “He cometido tantos errores… ¿Habrá esperanza para mi situación?”. La respuesta es un contundente “¡sí!”. Todos fallamos (a diario), la solución es aceptar nuestras malas decisiones y cambiar. Ven y aprende con nosotros cómo tener hijos felices y obedientes, ¡cómo ganarte el corazón de tu hijo!.